Royal Mile Milla Real Edimburgo
Viajes

Caminando por las calles de Edimburgo

Edimburgo es, después de Londres, la ciudad más visitada del Reino Unido. Y no es para menos, ya que es mucho lo que ofrece. Por su cultura y su belleza, se ha ganado el sobrenombre de la Atenas del Norte. El centro de la ciudad está dividido en dos zonas claramente diferenciadas: el Old Town o casco antiguo (declarado Patrimonio de la Humanidad) cuyas empedradas calles contrastan con el ordenado New Town o ciudad nueva, parte de la ciudad construida en el siglo XVIII en base a una gran planificación urbanística de estilo neoclásico.

Edimburgo es el sueño de un gran genio”
Benjamin Haydon
ROYAL MILE

En la ciudad vieja se encuentra la Royal Mile o Milla Real, la principal arteria que une el Castillo con el Palacio de Holyroodhouse. Recorrer esta distancia (algo más de kilómetro y medio) supone descubrir lo más profundo de la ciudad. Comenzaremos nuestra andadura desde el Castillo de Edimburgo, el cual se encuentra asentado en una roca volcánica y supone todo un símbolo para Escocia. Un símbolo como también lo son las kilts (faldas escocesas) que se siguen confeccionando a pocos metros en una antigua fábrica convertida en la actualidad en tienda-museo. Aquí se muestra desde su proceso de elaboración, con distintos colores y tipos de cuadro dependiendo del clan al que se pertenezca, hasta la evolución de esta prenda de vestir a lo largo de la historia.

Más abajo, justo en la plaza de la Catedral de St. Giles deberemos fijar nuestra atención en el suelo para encontrarnos con el corazón de Midlothian, mosaico realizado en el empedrado de la acera y en donde tiempo atrás, se levantaba una prisión. La tradición manda escupir siempre que se pase por ahí (como hacían los condenados a muerte antes de ser ejecutados en ese mismo lugar) Si se cumple con esta tradición y se escupe, se dice que el visitante volverá de nuevo a la ciudad.

Lo más característico de la Royal Mile son sus callejones. Cada uno con su nombre y su historia particular, siendo el Mary King´s Close uno de los más famosos. En lo que ahora son pasadizos subterráneos bajo el actual Ayuntamiento de Edimburgo, en el siglo XVII fue uno de los puntos más poblados de la ciudad y donde hubo muchas muertes por peste negra. Todas estas muertes son el origen de cientos de historias de fantasmas que circulan hoy por Edimburgo.

Si proseguimos nuestro camino nos encontraremos con todo tipo de negocios; pubs, tiendas de recuerdos, (algunas curiosas como las dedicadas exclusivamente a la decoración navideña y abiertas durante todo el año) y pequeños museos como el de la infancia o el de la ciudad, cuya entrada es gratuita. Ya en el tramo final de la Milla Real, aparece una moderna construcción que contrasta con la típica arquitectura de esta parte de Edimburgo; se trata del Parlamento escocés, del arquitecto catalán Eric Millares, edificio no exento de polémica debido a su diseño y al coste del mismo, que fue de diez veces superior a lo que se presupuestó en un principio. Conviene hacer una visita para poder formarse una opinión propia antes de terminar el recorrido  en el Palacio de Holyroodhouse, sede de muchos monarcas a lo largo de la historia de Escocia y actual residencia de verano de la Reina Isabel II.

“Ésta es una ciudad de luz y cielos cambiantes, de súbitas vistas. Una ciudad tan maravillosa que te rompe el corazón una y otra vez”
Alexander Mcall Smith 
PRINCES STREET

La línea que separa el casco antiguo y el nuevo tiene un nombre: Princes Street. Esta calle sería para Edimburgo lo que la Gran Vía es para Madrid. A un lado se extiende toda la zona comercial mientras que al otro, se encuentran los verdes jardines, lugar perfecto para disfrutar de los días soleados y centro de las celebraciones navideñas y otros eventos a los pies de la roca del Castillo.

Otros símbolos de esta insigne calle son la Galería Nacional, el Hotel Balmoral, cuyo reloj va siempre cinco minutos adelantado para que los viajeros lleguen a coger el tren en la estación de Waverly situada justo debajo, o el Scott Monument, torre-homenaje a Walter Scott, gran figura de la literatura escocesa. Inaugurado en 1844 y con una altura de más de 60 metros, lo convierten en el monumento más alto dedicado a un escritor. Existe la posibilidad de subir hasta la cumbre a través de un total de 287 angostos escalones. El esfuerzo bien merece la pena ya que desde lo alto se contempla una bonita panorámica de la ciudad, como también se consigue desde Calton Hill, colina muy próxima a Princes Street y parte del paisaje característico de Edimburgo. En este asentamiento hay varias construcciones que el visitante podrá ir descubriendo mientras disfruta de magníficas vistas.

La mejor forma de conocer esta preciosa ciudad es caminando, al igual que la mejor forma de aprender un idioma es visitando un país donde se hable. Así pues, ¿por qué no visitar Edimburgo para conocer esta preciosa ciudad a la vez que se practica y se mejora el inglés? No lo pienses más y únete a nuestros próximos viajes de inmersión lingüística.

Sobre el autor

The Pack · Language Experience nace con la intención de ofrecer algo diferente a todas aquellas personas que quieren mejorar su nivel de inglés o español pero que buscan algo más que un curso tradicional.

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